A project of the U.S. Department of Health and Human Services Office on Women's Health

Skip Navigation

Womens Health logo
Noticias
divider line
health day

Relacionan la pobreza a una edad temprana con el aumento del riesgo de fumar

MARTES, 30 de julio (HealthDay News) -- Los niños pobres son más propensos a fumar cigarrillos que sus contrapartes más sanos, pero menos propensos a darse atracones de comida, y no son más propensos a consumir marihuana, revela un nuevo estudio.

Los investigadores de la Universidad de Duke también hallaron que las dificultades económicas a una edad temprana (como la preocupación familiar por pagar las facturas o tener que vender algunas posesiones para conseguir algo de dinero en efectivo) pueden reducir la capacidad de autocontrol de un niño, incluso en el caso de que reciban muchos cuidados durante su crianza en la adolescencia.

"La pobreza durante la niñez no solo parece afectar el desarrollo del niño, sino que puede tener efectos duraderos en la clase de elecciones que tome sobre cuestiones de salud durante la adolescencia y en la adultez temprana, sobre todo en relación con fumar cigarrillos", afirmó en un comunicado de prensa de la universidad el autor principal del estudio, Bernard Fuemmeler, profesor asociado de medicina comunitaria y familiar.

"Los problemas económicos pueden conformar la capacidad de autocontrol de un individuo al disminuir sus oportunidades de autorregulación, o al quedar afectadas algunas estructuras cerebrales importantes", sugirió.

Los autores del estudio analizaron los datos recogidos de 1,285 niños y sus cuidadores en Estados Unidos entre 1986 y 2009. Los adolescentes mayores y los adultos jóvenes que fueron pobres durante la infancia eran mucho más propensos a acabar siendo fumadores de cigarrillos de forma regular que los que se criaron en hogares con mayores ingresos.

Los participantes que fueron pobres en la infancia también obtuvieron peores puntuaciones en las medidas del autocontrol, hallaron los investigadores.

"Un autocontrol deficiente puede ser la consecuencia de limitaciones en los recursos de aprendizaje y las oportunidades de desarrollar conductas apropiadas", afirmó Fuemmeler.

Los atracones de bebida, que generalmente se definen como tomar entre cuatro y cinco bebidas alcohólicas seguidas, eran mucho más comunes en los que crecieron en hogares con mayores ingresos, mostraron los hallazgos. El estatus económico durante la infancia no pareció tener ninguna influencia en si los niños fumaban marihuana. No obstante, una crianza positiva se asoció con un riesgo menor de consumir marihuana.

En general, todas las personas jóvenes cuyos padres eran comprensivos y tolerantes eran menos propensas a fumar tabaco, beber o consumir marihuana, según el estudio publicado el 30 de julio en la revista Journal of Pediatric Psychology.

Los hallazgos se oponen a las creencias habituales sobre lo que lleva al abuso de sustancias, y podría arrojar algo de luz sobre unas estrategias más adecuadas que ayuden a evitar que los jóvenes se vuelvan adictos a las drogas y al alcohol, comentaron los investigadores en el comunicado de prensa.

"Sospechábamos que íbamos a encontrar una relación entre la crianza y los problemas económicos: la idea de que las dificultades económicas podrían provocar que los padres tuvieran una menor capacidad de cuidar de los niños, pero la relación no fue esa", comentó Fuemmeler. "Eso significa que no es necesariamente la pobreza la que afecta a la estrategia de crianza, sino que es la pobreza la que afecta a la capacidad de autocontrol de los niños".

Más información

La Nemours Foundation tiene más información sobre los niños y el tabaco.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2013, HealthDay

logo

Return to top