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La protección conferida por la vacuna contra la tos ferina se desvanece con el tiempo, según un estudio

MIÉRCOLES, 12 de septiembre (HealthDay News) -- Aunque la vacuna contra la tos ferina ofrece las mejores probabilidades de protección contra la enfermedad, potencialmente letal, la inmunidad que la vacuna provee parece disminuir significativamente cada año tras la vacunación.

Un estudio reciente halló que la protección contra la tos ferina, también conocida como pertussis, se reducía en 40 por ciento el año tras la quinta y final dosis de la vacuna.

"Durante los cinco años tras la última dosis de la vacuna, la protección contra la enfermedad disminuye sustancialmente cada año", explicó la autora del estudio, la Dra. Nicola Klein, codirectora del Centro de Estudios sobre Vacunas Kaiser Permanente en Oakland, California. "Si estimamos que tras la quinta dosis de la vacuna la protección es de 95 por ciento, la protección se reduciría a 71 por ciento tras cinco años".

Tanto Klein como Tom Clark, epidemiólogo médico de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., apuntaron que los padres deben seguir vacunando a sus hijos contra la pertussis.

"Deseamos asegurarnos de que los padres comprendan que aunque la protección se reduce rápidamente, no se debe malentender que la vacuna no es protectora", explicó Clark. "La pertussis nunca desapareció, y ahora ha vuelto con saña. Y esta vacuna protege contra la enfermedad grave y sus complicaciones".

Los resultados del estudio aparecen en la edición del 13 de septiembre de la revista New England Journal of Medicine.

En 2010, casi 28,000 estadounidenses tuvieron pertussis, según los CDC. Y Clark afirma que es probable que esa cifra sea una subestimación del número real de casos, porque las personas con casos menos graves no los reportan. La tos ferina es altamente contagiosa, y se propaga mediante la tos y los estornudos. Los bebés son los más afectados por la enfermedad, y más de la mitad de los bebés infectados requieren hospitalización. En los bebés, las complicaciones pueden incluir neumonía, convulsiones e incluso la muerte, según los CDC.

La vacuna contra la pertussis se administra en una programación de cinco dosis en la niñez. Se administra en combinación con vacunas contra la difteria y el tétanos. Los médicos pueden llamar a la vacuna por su sigla, DTaP. Las primeras tres dosis se administran en la infancia a los 2, 4 y 6 meses. La cuarta dosis se administra entre los 15 y 18 meses, y generalmente la quinta se administra entre los 4 y los 6 años de edad, según los CDC. Actualmente, la vacuna también se recomienda a las mujeres embarazadas, con la esperanza de que su inmunización ayude a proteger también a los bebés.

A principios de los 90, la parte de la vacuna contra la pertussis se cambió de una vacuna de células completas vivas a su forma acelular inactiva actual. El cambio se realizó para reducir el número de efectos secundarios que ocurrían tras la vacunación, según la información de respaldo del estudio.

En el estudio actual, Klein y colegas revisaron datos sobre 277 niños vacunados del todo entre los 4 y los 12 años de edad que habían sido diagnosticados con pertussis a través de pruebas de laboratorio, y los compararon con 3,318 niños vacunados del todo de la misma edad que resultaron negativos para la pertussis. Los investigadores también compararon al grupo de niños con pertussis confirmada con un grupo control de 6,086 niños de las mismas edades que no habían sido evaluados en cuanto a la pertussis.

Hallaron que los niños que fueron diagnosticados con pertussis eran más propensos a haber recibido su última dosis de la vacuna contra la pertussis antes, en comparación con los dos grupos de control.

A medida que los niños crecían, el riesgo de pertussis aumentaba. Entre los niños de 6 años, la tasa de tos ferina fue de 4.5 por ciento. Para los de 8 años, esa cifra fue de 12.2 por ciento, y de 18.5 por ciento entre los niños de 10 años que resultaron positivos para la pertussis.

Ninguno de los niños del estudio que se habían vacunado tuvieron pertussis grave, y no hubo hospitalizaciones ni muertes por la enfermedad, lo que indica que la vacuna sí ofreció cierta protección, incluso a los que se enfermaron.

Entre los niños que tenían la suficiente edad para haber recibido al menos algunas dosis de la vacuna de células enteras, las tasas de pertussis fueron significativamente más bajas, según el estudio.

"Claramente, hay diferencias entre la vacuna de células completas y la vacuna acelular. La respuesta inmune no parece ser tan alta, pero es un acto de equilibrio entre una protección duradera y los efectos secundarios", señaló Klein. "La vacuna más antigua parecía ofrecer una protección más duradera, pero con un costo".

Apuntó que las recomendaciones actuales son que los niños de 11 y 12 años reciban una vacuna de refuerzo. Apuntó que lo que no está claro es si vacunas de refuerzo adicionales serán necesarias a medida que los niños que solo recibieron la vacuna acelular crezcan. Klein comentó que quizás haya que pensar en reformular la vacuna actual, o en desarrollar una nueva.

Clark dijo que los CDC recomiendan un refuerzo para los adolescentes, y también para los adultos. Según Clark, las tasas de cobertura en los adultos son muy bajas, con menos del 10 por ciento. Apuntó que es particularmente importante para los adultos jóvenes que piensan en comenzar una familia, porque la enfermedad es más grave en los bebés.

Más información

Para más información sobre la vacuna contra la tos ferina, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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